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Arábica fotografia artistica porno

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Y solo puede darse si el sujeto y el objeto se encuentran en el lugar adecuado: La transgresión de lo prohibido es un acto que siempre vuelve a fundar la prohibición: No se trata de libertad.

En tal momento y hasta ese punto, esto es posible: Luego de esta breve aproximación, en los apartados uno y dos se describen las obras que establecen un dialogo conflictivo con la pornografía y el documental desde el material de archivo, el pensamiento de lo político y las formas de constitución de la ciudad. Ideología es una obra del chileno Felipe Rivas San Martín que comenzó en el año como una foto-performance y tomó forma de video-performance en el año , siendo presentada a partir de ese año en festivales de diferentes países.

Uno de sus modos de presentación fue a partir de un retrato en blanco y negro del expresidente Salvador Allende con un código QR encima cuyo enlace llevaba al vídeo en cuestión. A finales de Junio, se emitió la orden de compra de la obra luego de la puesta en marcha de su condicionamiento para la exhibición. A principios de Julio, a pocos días del día del montaje en la sala, por medio de un intercambio de emails con Moira Delano Urrutia, jefa del departamento de Ciudadanía Cultural del CNCA, se insta al artista a elegir otra obra y no montar Ideología , primero por problemas logísticos no previstos y luego por no ser apta para el espacio en cuestión.

El día 7 de julio ante la prohibición del montaje, Felipe Rivas se manifiesta con un grupo de personas en la puerta del CENTEX denunciando que su obra ha sufrido una censura. El problema surge porque el CENTEX con anterioridad presentó obras que exponían de manera directa la sexualidad y en esa misma muestra también planeaba hacerlo. Por eso mismo, antes de llegar a la censura, se propuso a las autoridades la instalación de paneles móviles y personal encargado de prevenir a quienes no consideraran oportuno ver ese material.

Esta historia sobre las peripecias de recepción y exhibición de la obra tiene una clausura: En el centro de un plano fijo, un gran cuadro en blanco sobre el que se inscribe el título. En términos temporales hay una división en tres momentos desiguales denominados: La progresión de la acción se vincula con el crescendo en intensidad de la voz y la velocidad del montaje. En términos espaciales, el plano se divide al medio en dos. Antes de oír la voz del artista, es posible escuchar el testimonio iracundo de una mujer con gafas negras que lanza con violencia: Canción del poder popular del grupo Inti Illimani.

Al ritmo musical, aparecen los retratos de grupos de personas que se vuelven alegóricos a la representación del pueblo chileno. Su timbre nervioso y alterado, al mismo tiempo firme, casi de mando, intempestivo y desafiante reproduce el tono de un manifiesto.

Relata sus primeras experiencias masturbatorias ligadas al liceo y a los hijos de los grandes dirigentes de izquierda. Conceptualiza sobre el soporte de la imagen y la pornografía. Pero al mismo tiempo llaman la atención por su similitud: En la imagen proveniente de la pornografía, el plano medio descubre el torso desnudo de un actor y la espalda y el trasero disponible para el sexo del otro.

En ese momento, la yuxtaposición funciona como operación que permite figurar la incidencia de Estados Unidos en el golpe militar con el que se derrocó al presidente Allende.

En tanto por un lado, la figura del obrero real sostiene la presencia de una izquierda vinculada al comunismo, el marxismo y todos aquellos discursos ideológicos que la primera voz desea erradicar de Chile, por otro, la confrontación con la figura del obrero actor porno permite la sospecha de una escenificación: Una mirada situada desde un vouyerismo masculinista observa en ese acto una denigración. Si la imagen es el teatro de la ideología, en este video se propone el viejo truco del teatro en el teatro, imagen en la imagen: Teatro en el teatro que sin embargo no aspira a dibujar un gesto autorreflexivo.

No hay reflexividad de la forma, no hay depuración formalista aquí. La escritura de Nova Duvai apela a un registro al borde del diario íntimo y erótico. Por lo general, las secuencias terminan en escenas de sexo con mostración explícita de los genitales.

En el desarrollo del tiempo de ocio de dos gays de clase media Paulista, en una típica adolescencia tardía, prima la cotidianeidad de la amistad. Salen a pasear a los perros. Conversan con la madre de Gustavo mientras comen y luego ella los lleva a dormir como si fueran niños. Algunos de los ejemplos se observan cuando Gustavo recuerda que quiso tener relaciones sexuales con su abuela -ahora fallecida- y se le apareció desnudo o el momento en que su abuelo dejó de cargarlo a causa de una enfermedad.

El padre de Bruno se evoca como víctima de un estupro colectivo, para decir luego -en la misma intervención- que la primera vez que tuvo un orgasmo fue con una película porno en la que se representaba una violación. Desde los años noventa, los documentales en primera persona en América Latina han tenido una predilección para relatar la novela familiar en vinculación a procesos sociopolíticos.

Nova Dubai parece consciente de este interés para mofarse del mismo en una narración de lo vincular centrada en una sexualidad arbitraria y por fuera de lo normalizado por la comunidad LGBTIQ. Así emerge un marco político propio: Las fantasías sexuales se despliegan entre los deseos en fuga que abren nuevos imaginarios del placer.

En una de las escenas Gustavo y su madre [11] miran una revista con viviendas de lujo. La pantalla se llena de piscinas y publicidades con familias felices.

El sonido repone el pasaje de hojas de la revista. La casa en la que viven en venta no alcanzaría para mudarse a un lugar tan costoso.

El padre ya no vive con ellos, se ha ido, era ingeniero y devino maestro mayor de obra. Este juego con lo familiar, establece un matiz de decadencia sobre estos personajes de clase media con pocas expectativas de futuro. Resulta evidente que su hogar difiere mucho de los espacios de diseño confortable que aparecen en la revista. La transformación vital de la arquitectura, no puede repercutir en ellos, que no tienen posibilidad de cambiar su espacio hacia un lugar mejor.

Su lugar en la ciudad es otro. Las circunstancias del protagonista -y de los entrevistados- no les permitirían habitarlo cuando esté finalizado. En ese lugar o no-lugar y sus inmediaciones se desarrollan algunas escenas centrales de la intriga entre los personajes. Una de ellas, es cuando el padre de Bruno levanta a Gustavo en la calle junto al baldío.

En un camino entre el morro de tierra y el fondo de la ciudad, ambos tienen relaciones. Los planos toman con detalle los miembros erectos y el modo en que Gustavo penetra al padre de Bruno.

En un plano detalle, el padre de Bruno deja caer una gota de semen sobre el capot del auto y mientras se sube los pantalones pide a Gustavo que no le cuente nada a su hijo. En este sentido, varias de las lecturas feministas proponen entender la arquitectura como una tecnología de género: La espacialidad de la ciudad reproduce una asignación de poder diferencial entre los varones y las mujeres, pero también produce una diferencia frente aquello que no se ajusta a la heterosexualidad, produciendo con el lema: El desenfreno de las escenas homosexuales por los distintos espacios de la ciudad, abre paso a una sexualidad disidente para interrumpir los lindes de lo establecido.

Gustavo y Bruno fuman marihuana y navegan por internet. Observan un fragmento breve del videoclip pop de Miley Cirus: Wreking ball Terry Richardson, Allí, aparece la diva desnuda sobre una bola demoledora de muros. La ciudad se destruye y construye, se moldea con la imagen de la star femenina.

Cerca del final, Bruno canta el mismo tema sin instrumentos en un guiño de identificación con la cantante en un ejemplo de la plasticidad del género sexual.

Este detalle también establece un dialogo con otro motivo que despliega la película: Unos planos generales retratan grupos de trabajadores dentro de una obra en construcción. La mayoría responde con risas y timidez. Tiene novia, pero una vez una chica lo esperó a la salida del trabajo. La escena siguiente lo muestra manteniendo relaciones sexuales en un trío con Gustavo y Bruno sobre el canto rodado y la obra de fondo. Un vendedor inmobiliario los acompaña y les cuenta sobre las ventajas de cada uno de los lugares.

Otra vez, el resultado es una escena de sexo donde ambos tienen atado al vendedor por el nudo de su corbata y le hacen chupar la pija de Gustavo hasta ahogarlo y hacer que pida por favor que se la vuelvan a dar. De la misma manera que Ideología , la película avanza sobre la idea de la sexualidad de los trabajadores. Si bien los dispositivos que se muestran reproducen la lógica de consumo de una era marcada por la tecnología como medio de intercambios, se presentan vinculados a modos de inscripción de lo sexual que producen una diferencia particular que escapa a los modos de subjetivación propuestos en el mercado gayfriendly.

Allí lo ayudan a colgarse. Se trata de un procedimiento reflexivo en el que es posible contemplar el horizonte: El plano guarda el instante en el que el semen se desparrama sobre una arteria de la ciudad. Lo singular se devela en los modos en los que Ideología y Nova Duvai recurren a los cruces genéricos y su productividad para tensionar la pureza del audiovisual y contaminar esos intercambios desde un aparecer de la sexualidad que posicionado en el quiebre de la normativa del género sexual.

El modo en el que se deshace el género documental se vincula con la forma en la que ambos audiovisuales proponen deshacer el género sexual -y las implicancias sexuales con las que se normativiza la homosexualidad como imitación de la heterosexualidad. La pornografía en ambos casos es una delimitación que se deslimita y pierde sus efectos.

Ambos casos muestran las fallas del sistema, la incomodidad y la necesidad de trasformación que parte de un despertar en la mirada. En una coincidencia anecdótica, ambos realizadores acaban sus obras con una eyaculación y en ese mismo gesto no sólo reproducen la estructura de la pornografía tradicional, sino que la transgreden. Parole de queer , Disponible en https: Como respuesta, la CUDS realizó una performance que se llamó: En distintas salas, se mostraron materiales de archivo y discusiones en redes sociales vinculados al juicio.

Los osos pueden considerarse como una subjetivación identitaria dentro de la comunidad gay basada en una estética corporal: Los cazadores son aquellos que buscan relacionarse con osos y responden a un modelo opuesto: El final de la película se resuelve en una espectacular matanza desde una dilatación temporal por medio del montaje similar al de Nova dubai.

De alguna manera, esta normalización de la homosexualidad termina reproduciendo el ideal heterosexual y sus patrones de consumo. Este trabajo examina las potencialidades críticas del documental El hombre nuevo , del cineasta uruguayo Aldo Garay, quien, a través de un retrato íntimo de Stephania Mirza Curbelo, postula reflexiones en torno a la política sexual. I examine in this work the critical potentialities of the documentary film El hombre nuevo by the Uruguayan filmmaker Aldo Garay who, through an intimate portrait of Stephania Mirza Curbelo, postulates reflections around sexual politics.

Also, allows us to analyze the exclusion of transvestite bodies in left revolutions in Latin America, from the concept of exile. Other purpose of this paper is to increase the visibility about the ways that the voices of precarious sectors are included in recent documentaries, in order to think about the role of the testimony in the construction of marginalized identities and the different ways that the archive may construct new views about the present.

En el presente trabajo proponemos pensar la enunciación de una sexopolítica disruptiva en el documental uruguayo-chileno El hombre nuevo de Aldo Garay, en un entramado que liga pertenencia de clase, militancia de izquierda, activismo y exilio sexual en aquel sentido que le diera Néstor Perlongher.

El hombre nuevo construye un retrato posible de Stephania Mirza Curbelo, narrando su periplo de reencuentro con aspectos fundantes de su pasado. La primera parte de la película muestra la vida laboral de Stephania como cuidadora de coches y prostituta.

Así, la segunda parte del documental muestra el restablecimiento de las comunicaciones con sus parientes nicaragüenses. Asimismo se relee ese pasado que quiso construir en su cuerpo de niña a un soldado de la revolución sandinista. Si bien se trata de un dato que refiere a la historia personal del proceso vital de la retratada, creemos que es posible pulir la opacidad que nuestro lenguaje -patriarcal y heterocentrado- pareciera imponer a esa narración, en pos de no continuar con mecanismos de invisibilización y escamoteo.

De este modo, el investigador sostiene que en muchos de los casos analizados:. Paralelamente, varias películas dan cuenta del activismo trans en su íntima relación con las vidas de las personas que le ponen el cuerpo a esas luchas, tal los casos de: Si te viera tu madre…huellas de una leona Andrés Rubiño, , Yo nena, yo princesa María Aramburu, y T Juan Tauil, , por citar sólo algunos ejemplos argentinos recientes.

Estos casos se integran a una serie de documentales que narran crónicas del activismo reciente y sus conquistas. Sin embargo, lo que nos interesa aquí es otro aspecto novedoso a destacar: En este sentido, y con pocos años de diferencia entre sí, dos trabajos casi señalan el inicio de un camino posible de nuestras cinematografías: Este primer trabajo es un germen muy productivo en su filmografía.

En como parte de una trilogía para una serie documental televisiva llamada Orientales , Garay se reencuentra con el grupo de travestis del sur de Montevideo. El hombre nuevo se inicia con la imagen de la protagonista ascendiendo por una vereda muy arbolada de la ciudad de Montevideo; lleva en sus manos un carrito desgastado que pareciera contener todas sus pertenencias en bolsas de nylon. Golpea puertas de pensiones para conseguir alquilar una habitación.

El objetivo de conseguirlo no se cumple pero quienes la atienden lo hacen de modo amable y cordial; incluso una de las voces que escuchamos tras las puertas que se abren para recibir su consulta, por ejemplo, la anima -tras la negativa de pieza disponible- diciéndole: La protagonista camina por unas calles apacibles, soleadas, con sandalias que evidentemente son de un talle mucho menor que el que requieren sus pies.

Baila y canta alegremente como parte de esa comunidad que marcha pero el documental no la enfoca en contacto con nadie. Incluso mantiene esa alegría cuando habla de las discriminaciones recibidas a lo largo de su existencia. Describe a Handler como un narrador que huye de cualquier protagonismo, que presenta una película rodada con técnicas del cine directo e identifica el punto de vista narrativo con la mirada del retratado.

La memoria de aquellos años también aporta una evocación dolorosa para la protagonista: De modo que esta entrevista permite contrastar su historia de descubrimiento de un deseo sexual disidente y la de la aceptación de su autopercepción genérica con el heterosexismo vigente en militantes revolucionarios de izquierda, en este caso encarnado en la pareja que cría a la adolescente Stephania.

Fotos de su archivo personal para construir una imagen de sí en un perfil de Facebook. Documentos con fotos de su infancia. Y sigo siendo la misma, creo. También uno de los hermanos de Stephania, en la segunda parte, es enfrentado a un registro de ella hablando sobre su familia nicaragüense y la violencia sexual que ejercieron sobre su cuerpo infantil y su reacción es un profundo silencio; Garay se detiene a contemplar esa emoción contenida.

Porque hay algo de ese imaginario de la tiza en los títulos y de la percusión de la marimba que construye una evocación muy activa en el film de una niñez desplazada de la norma sexopolítica hegemónica. En la película, la protagonista reflexiona: Viste, esos son parte de mis dolores que yo tengo adentro y que nadie los sabe. Acto seguido la imagen muestra la pantalla de computadora donde ella busca el nombre de uno de ellos, Winston, a través de Facebook para escribirle un mensaje que la acerque a esa familia biológica de la cual tomó distancia.

Se documenta el viaje en avión que la conduce de regreso a Nicaragua, su país natal. Por un lado, las evocaciones y reconstrucciones de la historia y la genealogía familiar. Y es en dicho sentido que, en el caso de la película que nos ocupa, Stephania se exilia de una sexopolítica que la desplaza de manera repetida; o sea, en -por lo menos- tres instancias se desplaza de la normatividad impuesta para buscar otro territorio que le permita vivir libremente su identidad.

Repetidamente, se exilia de una familia abusiva, se exilia de un país con una opción política que le exige militarizarse y se exilia de quienes la adoptaron -militantes de izquierda pero heterosexistas. Aunque, en el fondo, lo que siempre persigue sea salir de ese país impuesto por el territorio de la sexopolítica imperante rigurosamente heterocentrado, altamente machista, implacablemente transfóbico, estructuralmente patriarcal y devastadoramente misógino.

En especial se observa en la protagonista un deseo por forjar un vínculo nuevo -en presente- con aquellas personas que construyen su genealogía de lazos sanguíneos. Pero no lo hace de cualquier modo. Es desde ese posicionamiento empoderado, desde su identidad de mujer autopercibida, que dignamente Stephania dialoga en Nicaragua con sus hermanos y sus progenitores a quienes encuentra vivos aunque ya no formando una pareja.

En esos relatos familiares halla, también, las cicatrices de un cuerpo social que tuvo que atravesar una guerra. La primacía de una sexopolítica que sólo integra si se garantiza la exclusión de lo diferente. Y me puso nerviosa. Realmente de plano que no me gustó. Y empezó a decir cosas que me dolían. Dios te prepara antes. No vine a cambiar mi sexualidad. Vine a reencontrarme y a restituir mi familia que había perdido hace muchos años. El testimonio de una travesti sobreviviente -recordemos que el promedio de vida de las travestis en Latinoamérica se aproxima a la treintena- constituye uno de los escasos registros de estas características junto a la maravillosa presencia de Malva en la antes mencionada película T , de Juan Tauil Pese a las diferencias, es observable la frotación entre un orden establecido sobre los cuerpos y la disidencia sexopolítica a dicho ordenamiento.

En El hombre nuevo los planos se montan por corte directo durante la mayor parte del documental excepto cuando se cierra la secuencia del viaje a Nicaragua, donde un fundido a negro sorprende en la retórica que se fue construyendo. Se observa una imagen de Stephania, con trenzas, sentada escuchando a su madre, quien lee la Biblia.

Después, esta retórica de cierre concluye con unos planos en Uruguay, donde se retoma la primera parte, ese presente de la protagonista cuidando coches en la calle y deambulando por Montevideo con su carrito, portador de sus pertenencias. En el presente trabajo hemos tratado de postular una contribución al estudio de las potencialidades críticas del documental El hombre nuevo , explorando sus procedimientos visuales y discursivos, a la luz de problemas socioculturales que involucran cuestiones de sexopolítica, marginación, discriminación y exilio sexual.

El retrato íntimo de Stephania Mirza Curbelo que presenta Garay, sugiere reflexiones en torno a la política sexual vigente y permite releer -desde un nuevo enfoque- la militancia de izquierda en países como Uruguay y Nicaragua, al mismo tiempo que invita a relacionar esa historia particular con miles de otras historias que resuenan en nuestros cuerpos y en nuestros países latinoamericanos.

El hombre nuevo presenta un viaje vital que postula una especie de incendio; su registro construye un nuevo archivo que indaga en las cenizas de otros archivos, de otros incendios. Se trata de un periplo por los pilares de nuestras sociedades como la familia, la religión y la militancia por fines elevados para visibilizar sus fundamentos heterocentrados, patriarcales, misóginos y transfóbicos.

Una promesa de que, tal vez, la frotación entre una sexopolítica hegemónica y un imaginario sexo-disidente sea generadora de las chispas que sigan incendiando -a futuro- los bosques de la profunda exclusión que el heterosexismo patriarcal impone a nuestros cuerpos.

Fragmentos de lo Queer. Texto inédito leído en Degenerando Buenos Aires. Richard, Nelly, , Fracturas de la memoria. Arte y pensamiento crítico , Siglo veintiuno editores, Buenos Aires. Berlin International Film Festival. En el medio El porteño , en , le explica a Osvaldo Baigorria dicho concepto: Era cosa de salir a la calle y que te llevaran. Ni siquiera te agarraban porque habías tenido relaciones con alguien; era por tu manera de caminar, por el pelo largo, por el look.

Cuando te pedían documentos, hasta te preguntaban si eras soltero. Y realmente fue un exilio, pero a la manera de esos exilios microscópicos, moleculares: Sin embargo, la película de Katharina Lampert y Cordula Thym, apenas exhibida en otras vidrieras internacionales, es un disparador estimulante para reflexionar sobre las identidades trans masculinas y, sobre esta base, acercarse a una serie de problemas que se ramifican en el transcurso del documental: La marginalización social, la violencia de género, la persecución policiaco-cultural son tópicos que aquí aparecen muy débilmente dado que existen una cierta posición de clase y una estructura social que permiten un desarrollo de los protagonistas diferente al de sus semejantes en los países periféricos del sistema mundial.

No es casual, entonces, que ellos ocupen las instancias de apertura y clausura del documental respectivamente. En el primer caso, Nick ingresa en un Centro de Cirugía de San Francisco para averiguar sobre una intervención. El tratamiento del espacio acompaña estos desplazamientos. Allí, junto a un grupo de amigxs, Nick y su compañera Denice discurren sobre la mastectomía del primero y sobre la primera inmersión en el río después de la intervención.

A continuación vemos al grupo jugando y nadando en el agua. Al comienzo del documental, Dorian reconstruye el escondite de su infancia como trabajo autoral para la escuela de arte de Viena en la cual realiza sus estudios. En palabras de Dorian: El protagonista relata que generalmente estos cambios ocurren en soledad, mientras que con su hermano ambos estaban acompañados. En el medio de un descampado de cemento se encuentra el protagonista asediado por edificios. En ese momento se intercalan planos en contrapicado de las torres que lo rodean.

De esta manera la categoría de identidad estalla y se torna molecular. En ese sentido Mani afirma que ignorar su deseo es la verdadera falta de respeto. El trayecto de cada uno de los protagonistas es distinto y no hay puntos de llegada específicos. Katharina Lampert, Cordula Thym. De la preproducción a la posproducción.

Documental, testimonios y memorias. Miradas sobre el pasado militante. Serie Genealogías de Cine 4, Aproximaciones al cine y video experimental argentino. Descargar texto Romina Smiraglia y Lucas Martinelli La relación entre política y representación expresa, en principio, los dos sentidos de representación.

Ana Amado, La imagen justa. Gustavo Aprea Las rupturas del 68 en el cine de América Latina plantea un examen de la cinematografía producida en nuestro continente durante la década del sesenta del siglo pasado.

Palabras clave Yo nena, yo princesa ; Gabriela Mansilla; Luana; audiovisual de no ficción; Argentina Abstract The essay aims to address the representation of trans children in nonfiction audiovisual discourses in Argentina.

Luana y Gabriela Mansilla: La política de las formas A modo de conclusión, esbozaremos una comparación de la puesta en escena del testimonio de Gabriela Mansilla en el medio televisivo y las diferencias que presenta con el documental. Bibliografía Aprea, Gustavo , Filmar la memoria: Palabras clave Estudios de género; género documental; Nova Dubai; ideología; estudios queer; pornografía; estudios audiovisuales Abstract This article examines the question that comes up from the conceptual boundaries between sexual gender and film genre.

Keywords Gender studies; documentary genre; Nova Dubai; ideología; porn; audiovisual studies. Deslindar los géneros, esas fronteras decisivas. La pornografía y su recepción -la posibilidad del compromiso aludido- son descriptas por Barba y Montes: Censura Ideología es una obra del chileno Felipe Rivas San Martín que comenzó en el año como una foto-performance y tomó forma de video-performance en el año , siendo presentada a partir de ese año en festivales de diferentes países.

Derivas virtuales La escritura de Nova Duvai apela a un registro al borde del diario íntimo y erótico. De la casa al trabajo y del trabajo al mercado consumos del sexo Gustavo y Bruno fuman marihuana y navegan por internet.

Descargar texto Ezequiel Lozano Resumen Este trabajo examina las potencialidades críticas del documental El hombre nuevo , del cineasta uruguayo Aldo Garay, quien, a través de un retrato íntimo de Stephania Mirza Curbelo, postula reflexiones en torno a la política sexual. Palabras clave Identidad de género; sexopolítica; otredad; cine documental; exilio. Abstract I examine in this work the critical potentialities of the documentary film El hombre nuevo by the Uruguayan filmmaker Aldo Garay who, through an intimate portrait of Stephania Mirza Curbelo, postulates reflections around sexual politics.

Keywords Gender identity; sexual politics; otherness; documentary film; exile. Introducción El hombre nuevo construye un retrato posible de Stephania Mirza Curbelo, narrando su periplo de reencuentro con aspectos fundantes de su pasado. Bijou una chca fina haciendo guarradas en la escalera. Ashlyn rae y nadia aria haciendo un striptease. Rubia motociclista haciendo una parada para follar. Haciendo posturas en casa con el novio de su hija.

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Halberstam, Jack , Trans: Critical Histories of the Present en prensa. Yo nena, yo princesa. Luana, la niña que eligió su propio nombre. Universidad Nacional de General Sarmiento, Los términos que facilitan el reconocimiento son ellos mismos convencionales, son los efectos y los instrumentos, de un ritual social que decide, a menudo a través de la violencia y de la exclusión, las condiciones lingüísticas de los sujetos aptos para la supervivencia.

Consultado el 25 de agosto de Consultado el 30 de agosto de Consultado el 1 de septiembre de Estudios de género; género documental; Nova Dubai; ideología; estudios queer; pornografía; estudios audiovisuales.

This article examines the question that comes up from the conceptual boundaries between sexual gender and film genre. As a contribution, first, Ideología Felipe Rivas San Martín, , a chilean short film, is taken, which arouse discussions of public concern in and then, Nova Dubai Gustavo Vinagre, , a brazilean film, that was present in international festivals during In both cases, the description of the textual plot is useful for reflecting about the possibilities of our bodies and their aesthetic frames to destabilize, make tense or vanish the cinematografics genre codes and gender norms.

El género porno como otras producciones audiovisuales tiene un alto grado de elaboración de la puesta en escena, cuya intención es presentar un registro neutro y transparente de lo real. La escena porno se elabora bajo una apariencia visual basada en un efecto de naturalidad y fidelidad respecto a la realidad. Aquello que los otros géneros consideran obsceno, forma parte de la escena fantaseada y el lugar al que el género porno accede constantemente para nutrir sus historias: Calma la calentura, pero el eros es la llave de las intimidades.

Nada es obsceno; el desnudo no es obsceno. Los géneros funcionaron en el cine como modelos relativamente estables sobre los que la industria construyo esquemas de producción y distribución.

Al mismo tiempo, los géneros produjeron y producen sus propias distinciones para abrirse al desarrollo de nuevas modulaciones y mercados. Cada género tiene sub-géneros que forman parte de ese todo mayor. Los géneros pueden intercambiar sus temas, sus abordajes y hasta sus historias.

En este sentido, Linda Williams formula algunas preguntas para tener en cuenta ante la pornografía: La pornografía y su recepción -la posibilidad del compromiso aludido- son descriptas por Barba y Montes:.

Y solo puede darse si el sujeto y el objeto se encuentran en el lugar adecuado: La transgresión de lo prohibido es un acto que siempre vuelve a fundar la prohibición: No se trata de libertad. En tal momento y hasta ese punto, esto es posible: Luego de esta breve aproximación, en los apartados uno y dos se describen las obras que establecen un dialogo conflictivo con la pornografía y el documental desde el material de archivo, el pensamiento de lo político y las formas de constitución de la ciudad.

Ideología es una obra del chileno Felipe Rivas San Martín que comenzó en el año como una foto-performance y tomó forma de video-performance en el año , siendo presentada a partir de ese año en festivales de diferentes países. Uno de sus modos de presentación fue a partir de un retrato en blanco y negro del expresidente Salvador Allende con un código QR encima cuyo enlace llevaba al vídeo en cuestión.

A finales de Junio, se emitió la orden de compra de la obra luego de la puesta en marcha de su condicionamiento para la exhibición.

A principios de Julio, a pocos días del día del montaje en la sala, por medio de un intercambio de emails con Moira Delano Urrutia, jefa del departamento de Ciudadanía Cultural del CNCA, se insta al artista a elegir otra obra y no montar Ideología , primero por problemas logísticos no previstos y luego por no ser apta para el espacio en cuestión.

El día 7 de julio ante la prohibición del montaje, Felipe Rivas se manifiesta con un grupo de personas en la puerta del CENTEX denunciando que su obra ha sufrido una censura. El problema surge porque el CENTEX con anterioridad presentó obras que exponían de manera directa la sexualidad y en esa misma muestra también planeaba hacerlo.

Por eso mismo, antes de llegar a la censura, se propuso a las autoridades la instalación de paneles móviles y personal encargado de prevenir a quienes no consideraran oportuno ver ese material. Esta historia sobre las peripecias de recepción y exhibición de la obra tiene una clausura: En el centro de un plano fijo, un gran cuadro en blanco sobre el que se inscribe el título.

En términos temporales hay una división en tres momentos desiguales denominados: La progresión de la acción se vincula con el crescendo en intensidad de la voz y la velocidad del montaje. En términos espaciales, el plano se divide al medio en dos. Antes de oír la voz del artista, es posible escuchar el testimonio iracundo de una mujer con gafas negras que lanza con violencia: Canción del poder popular del grupo Inti Illimani.

Al ritmo musical, aparecen los retratos de grupos de personas que se vuelven alegóricos a la representación del pueblo chileno. Su timbre nervioso y alterado, al mismo tiempo firme, casi de mando, intempestivo y desafiante reproduce el tono de un manifiesto.

Relata sus primeras experiencias masturbatorias ligadas al liceo y a los hijos de los grandes dirigentes de izquierda. Conceptualiza sobre el soporte de la imagen y la pornografía.

Pero al mismo tiempo llaman la atención por su similitud: En la imagen proveniente de la pornografía, el plano medio descubre el torso desnudo de un actor y la espalda y el trasero disponible para el sexo del otro. En ese momento, la yuxtaposición funciona como operación que permite figurar la incidencia de Estados Unidos en el golpe militar con el que se derrocó al presidente Allende.

En tanto por un lado, la figura del obrero real sostiene la presencia de una izquierda vinculada al comunismo, el marxismo y todos aquellos discursos ideológicos que la primera voz desea erradicar de Chile, por otro, la confrontación con la figura del obrero actor porno permite la sospecha de una escenificación: Una mirada situada desde un vouyerismo masculinista observa en ese acto una denigración.

Si la imagen es el teatro de la ideología, en este video se propone el viejo truco del teatro en el teatro, imagen en la imagen: Teatro en el teatro que sin embargo no aspira a dibujar un gesto autorreflexivo. No hay reflexividad de la forma, no hay depuración formalista aquí. La escritura de Nova Duvai apela a un registro al borde del diario íntimo y erótico.

Por lo general, las secuencias terminan en escenas de sexo con mostración explícita de los genitales. En el desarrollo del tiempo de ocio de dos gays de clase media Paulista, en una típica adolescencia tardía, prima la cotidianeidad de la amistad. Salen a pasear a los perros.

Conversan con la madre de Gustavo mientras comen y luego ella los lleva a dormir como si fueran niños. Algunos de los ejemplos se observan cuando Gustavo recuerda que quiso tener relaciones sexuales con su abuela -ahora fallecida- y se le apareció desnudo o el momento en que su abuelo dejó de cargarlo a causa de una enfermedad. El padre de Bruno se evoca como víctima de un estupro colectivo, para decir luego -en la misma intervención- que la primera vez que tuvo un orgasmo fue con una película porno en la que se representaba una violación.

Desde los años noventa, los documentales en primera persona en América Latina han tenido una predilección para relatar la novela familiar en vinculación a procesos sociopolíticos. Nova Dubai parece consciente de este interés para mofarse del mismo en una narración de lo vincular centrada en una sexualidad arbitraria y por fuera de lo normalizado por la comunidad LGBTIQ.

Así emerge un marco político propio: Las fantasías sexuales se despliegan entre los deseos en fuga que abren nuevos imaginarios del placer. En una de las escenas Gustavo y su madre [11] miran una revista con viviendas de lujo. La pantalla se llena de piscinas y publicidades con familias felices. El sonido repone el pasaje de hojas de la revista. La casa en la que viven en venta no alcanzaría para mudarse a un lugar tan costoso. El padre ya no vive con ellos, se ha ido, era ingeniero y devino maestro mayor de obra.

Este juego con lo familiar, establece un matiz de decadencia sobre estos personajes de clase media con pocas expectativas de futuro.

Resulta evidente que su hogar difiere mucho de los espacios de diseño confortable que aparecen en la revista. La transformación vital de la arquitectura, no puede repercutir en ellos, que no tienen posibilidad de cambiar su espacio hacia un lugar mejor.

Su lugar en la ciudad es otro. Las circunstancias del protagonista -y de los entrevistados- no les permitirían habitarlo cuando esté finalizado. En ese lugar o no-lugar y sus inmediaciones se desarrollan algunas escenas centrales de la intriga entre los personajes. Una de ellas, es cuando el padre de Bruno levanta a Gustavo en la calle junto al baldío. En un camino entre el morro de tierra y el fondo de la ciudad, ambos tienen relaciones.

Los planos toman con detalle los miembros erectos y el modo en que Gustavo penetra al padre de Bruno. En un plano detalle, el padre de Bruno deja caer una gota de semen sobre el capot del auto y mientras se sube los pantalones pide a Gustavo que no le cuente nada a su hijo. En este sentido, varias de las lecturas feministas proponen entender la arquitectura como una tecnología de género: La espacialidad de la ciudad reproduce una asignación de poder diferencial entre los varones y las mujeres, pero también produce una diferencia frente aquello que no se ajusta a la heterosexualidad, produciendo con el lema: El desenfreno de las escenas homosexuales por los distintos espacios de la ciudad, abre paso a una sexualidad disidente para interrumpir los lindes de lo establecido.

Gustavo y Bruno fuman marihuana y navegan por internet. Observan un fragmento breve del videoclip pop de Miley Cirus: Wreking ball Terry Richardson, Allí, aparece la diva desnuda sobre una bola demoledora de muros. La ciudad se destruye y construye, se moldea con la imagen de la star femenina. Cerca del final, Bruno canta el mismo tema sin instrumentos en un guiño de identificación con la cantante en un ejemplo de la plasticidad del género sexual.

Este detalle también establece un dialogo con otro motivo que despliega la película: Unos planos generales retratan grupos de trabajadores dentro de una obra en construcción.

La mayoría responde con risas y timidez. Tiene novia, pero una vez una chica lo esperó a la salida del trabajo. La escena siguiente lo muestra manteniendo relaciones sexuales en un trío con Gustavo y Bruno sobre el canto rodado y la obra de fondo.

Un vendedor inmobiliario los acompaña y les cuenta sobre las ventajas de cada uno de los lugares. Otra vez, el resultado es una escena de sexo donde ambos tienen atado al vendedor por el nudo de su corbata y le hacen chupar la pija de Gustavo hasta ahogarlo y hacer que pida por favor que se la vuelvan a dar. De la misma manera que Ideología , la película avanza sobre la idea de la sexualidad de los trabajadores. Si bien los dispositivos que se muestran reproducen la lógica de consumo de una era marcada por la tecnología como medio de intercambios, se presentan vinculados a modos de inscripción de lo sexual que producen una diferencia particular que escapa a los modos de subjetivación propuestos en el mercado gayfriendly.

Allí lo ayudan a colgarse. Se trata de un procedimiento reflexivo en el que es posible contemplar el horizonte: El plano guarda el instante en el que el semen se desparrama sobre una arteria de la ciudad.

Lo singular se devela en los modos en los que Ideología y Nova Duvai recurren a los cruces genéricos y su productividad para tensionar la pureza del audiovisual y contaminar esos intercambios desde un aparecer de la sexualidad que posicionado en el quiebre de la normativa del género sexual. El modo en el que se deshace el género documental se vincula con la forma en la que ambos audiovisuales proponen deshacer el género sexual -y las implicancias sexuales con las que se normativiza la homosexualidad como imitación de la heterosexualidad.

La pornografía en ambos casos es una delimitación que se deslimita y pierde sus efectos. Ambos casos muestran las fallas del sistema, la incomodidad y la necesidad de trasformación que parte de un despertar en la mirada. En una coincidencia anecdótica, ambos realizadores acaban sus obras con una eyaculación y en ese mismo gesto no sólo reproducen la estructura de la pornografía tradicional, sino que la transgreden.

Parole de queer , Disponible en https: Como respuesta, la CUDS realizó una performance que se llamó: En distintas salas, se mostraron materiales de archivo y discusiones en redes sociales vinculados al juicio. Los osos pueden considerarse como una subjetivación identitaria dentro de la comunidad gay basada en una estética corporal: Los cazadores son aquellos que buscan relacionarse con osos y responden a un modelo opuesto: El final de la película se resuelve en una espectacular matanza desde una dilatación temporal por medio del montaje similar al de Nova dubai.

De alguna manera, esta normalización de la homosexualidad termina reproduciendo el ideal heterosexual y sus patrones de consumo. Este trabajo examina las potencialidades críticas del documental El hombre nuevo , del cineasta uruguayo Aldo Garay, quien, a través de un retrato íntimo de Stephania Mirza Curbelo, postula reflexiones en torno a la política sexual.

I examine in this work the critical potentialities of the documentary film El hombre nuevo by the Uruguayan filmmaker Aldo Garay who, through an intimate portrait of Stephania Mirza Curbelo, postulates reflections around sexual politics. Also, allows us to analyze the exclusion of transvestite bodies in left revolutions in Latin America, from the concept of exile. Other purpose of this paper is to increase the visibility about the ways that the voices of precarious sectors are included in recent documentaries, in order to think about the role of the testimony in the construction of marginalized identities and the different ways that the archive may construct new views about the present.

En el presente trabajo proponemos pensar la enunciación de una sexopolítica disruptiva en el documental uruguayo-chileno El hombre nuevo de Aldo Garay, en un entramado que liga pertenencia de clase, militancia de izquierda, activismo y exilio sexual en aquel sentido que le diera Néstor Perlongher.

El hombre nuevo construye un retrato posible de Stephania Mirza Curbelo, narrando su periplo de reencuentro con aspectos fundantes de su pasado. La primera parte de la película muestra la vida laboral de Stephania como cuidadora de coches y prostituta. Así, la segunda parte del documental muestra el restablecimiento de las comunicaciones con sus parientes nicaragüenses.

Asimismo se relee ese pasado que quiso construir en su cuerpo de niña a un soldado de la revolución sandinista. Si bien se trata de un dato que refiere a la historia personal del proceso vital de la retratada, creemos que es posible pulir la opacidad que nuestro lenguaje -patriarcal y heterocentrado- pareciera imponer a esa narración, en pos de no continuar con mecanismos de invisibilización y escamoteo. De este modo, el investigador sostiene que en muchos de los casos analizados:.

Paralelamente, varias películas dan cuenta del activismo trans en su íntima relación con las vidas de las personas que le ponen el cuerpo a esas luchas, tal los casos de: Si te viera tu madre…huellas de una leona Andrés Rubiño, , Yo nena, yo princesa María Aramburu, y T Juan Tauil, , por citar sólo algunos ejemplos argentinos recientes. Estos casos se integran a una serie de documentales que narran crónicas del activismo reciente y sus conquistas.

Sin embargo, lo que nos interesa aquí es otro aspecto novedoso a destacar: En este sentido, y con pocos años de diferencia entre sí, dos trabajos casi señalan el inicio de un camino posible de nuestras cinematografías: Este primer trabajo es un germen muy productivo en su filmografía.

En como parte de una trilogía para una serie documental televisiva llamada Orientales , Garay se reencuentra con el grupo de travestis del sur de Montevideo. El hombre nuevo se inicia con la imagen de la protagonista ascendiendo por una vereda muy arbolada de la ciudad de Montevideo; lleva en sus manos un carrito desgastado que pareciera contener todas sus pertenencias en bolsas de nylon.

Golpea puertas de pensiones para conseguir alquilar una habitación. El objetivo de conseguirlo no se cumple pero quienes la atienden lo hacen de modo amable y cordial; incluso una de las voces que escuchamos tras las puertas que se abren para recibir su consulta, por ejemplo, la anima -tras la negativa de pieza disponible- diciéndole: La protagonista camina por unas calles apacibles, soleadas, con sandalias que evidentemente son de un talle mucho menor que el que requieren sus pies.

Baila y canta alegremente como parte de esa comunidad que marcha pero el documental no la enfoca en contacto con nadie.

Incluso mantiene esa alegría cuando habla de las discriminaciones recibidas a lo largo de su existencia. Describe a Handler como un narrador que huye de cualquier protagonismo, que presenta una película rodada con técnicas del cine directo e identifica el punto de vista narrativo con la mirada del retratado. La memoria de aquellos años también aporta una evocación dolorosa para la protagonista: De modo que esta entrevista permite contrastar su historia de descubrimiento de un deseo sexual disidente y la de la aceptación de su autopercepción genérica con el heterosexismo vigente en militantes revolucionarios de izquierda, en este caso encarnado en la pareja que cría a la adolescente Stephania.

Fotos de su archivo personal para construir una imagen de sí en un perfil de Facebook. Documentos con fotos de su infancia. Y sigo siendo la misma, creo. También uno de los hermanos de Stephania, en la segunda parte, es enfrentado a un registro de ella hablando sobre su familia nicaragüense y la violencia sexual que ejercieron sobre su cuerpo infantil y su reacción es un profundo silencio; Garay se detiene a contemplar esa emoción contenida.

Porque hay algo de ese imaginario de la tiza en los títulos y de la percusión de la marimba que construye una evocación muy activa en el film de una niñez desplazada de la norma sexopolítica hegemónica. En la película, la protagonista reflexiona: Viste, esos son parte de mis dolores que yo tengo adentro y que nadie los sabe.

Acto seguido la imagen muestra la pantalla de computadora donde ella busca el nombre de uno de ellos, Winston, a través de Facebook para escribirle un mensaje que la acerque a esa familia biológica de la cual tomó distancia. Se documenta el viaje en avión que la conduce de regreso a Nicaragua, su país natal. Por un lado, las evocaciones y reconstrucciones de la historia y la genealogía familiar. Y es en dicho sentido que, en el caso de la película que nos ocupa, Stephania se exilia de una sexopolítica que la desplaza de manera repetida; o sea, en -por lo menos- tres instancias se desplaza de la normatividad impuesta para buscar otro territorio que le permita vivir libremente su identidad.

Repetidamente, se exilia de una familia abusiva, se exilia de un país con una opción política que le exige militarizarse y se exilia de quienes la adoptaron -militantes de izquierda pero heterosexistas.

Aunque, en el fondo, lo que siempre persigue sea salir de ese país impuesto por el territorio de la sexopolítica imperante rigurosamente heterocentrado, altamente machista, implacablemente transfóbico, estructuralmente patriarcal y devastadoramente misógino. En especial se observa en la protagonista un deseo por forjar un vínculo nuevo -en presente- con aquellas personas que construyen su genealogía de lazos sanguíneos. Pero no lo hace de cualquier modo. Es desde ese posicionamiento empoderado, desde su identidad de mujer autopercibida, que dignamente Stephania dialoga en Nicaragua con sus hermanos y sus progenitores a quienes encuentra vivos aunque ya no formando una pareja.

En esos relatos familiares halla, también, las cicatrices de un cuerpo social que tuvo que atravesar una guerra. La primacía de una sexopolítica que sólo integra si se garantiza la exclusión de lo diferente.

Y me puso nerviosa. Realmente de plano que no me gustó. Y empezó a decir cosas que me dolían. Dios te prepara antes. No vine a cambiar mi sexualidad. Vine a reencontrarme y a restituir mi familia que había perdido hace muchos años.

El testimonio de una travesti sobreviviente -recordemos que el promedio de vida de las travestis en Latinoamérica se aproxima a la treintena- constituye uno de los escasos registros de estas características junto a la maravillosa presencia de Malva en la antes mencionada película T , de Juan Tauil Pese a las diferencias, es observable la frotación entre un orden establecido sobre los cuerpos y la disidencia sexopolítica a dicho ordenamiento.

En El hombre nuevo los planos se montan por corte directo durante la mayor parte del documental excepto cuando se cierra la secuencia del viaje a Nicaragua, donde un fundido a negro sorprende en la retórica que se fue construyendo.

Se observa una imagen de Stephania, con trenzas, sentada escuchando a su madre, quien lee la Biblia. Después, esta retórica de cierre concluye con unos planos en Uruguay, donde se retoma la primera parte, ese presente de la protagonista cuidando coches en la calle y deambulando por Montevideo con su carrito, portador de sus pertenencias. En el presente trabajo hemos tratado de postular una contribución al estudio de las potencialidades críticas del documental El hombre nuevo , explorando sus procedimientos visuales y discursivos, a la luz de problemas socioculturales que involucran cuestiones de sexopolítica, marginación, discriminación y exilio sexual.

El retrato íntimo de Stephania Mirza Curbelo que presenta Garay, sugiere reflexiones en torno a la política sexual vigente y permite releer -desde un nuevo enfoque- la militancia de izquierda en países como Uruguay y Nicaragua, al mismo tiempo que invita a relacionar esa historia particular con miles de otras historias que resuenan en nuestros cuerpos y en nuestros países latinoamericanos.

El hombre nuevo presenta un viaje vital que postula una especie de incendio; su registro construye un nuevo archivo que indaga en las cenizas de otros archivos, de otros incendios. Se trata de un periplo por los pilares de nuestras sociedades como la familia, la religión y la militancia por fines elevados para visibilizar sus fundamentos heterocentrados, patriarcales, misóginos y transfóbicos.

Una promesa de que, tal vez, la frotación entre una sexopolítica hegemónica y un imaginario sexo-disidente sea generadora de las chispas que sigan incendiando -a futuro- los bosques de la profunda exclusión que el heterosexismo patriarcal impone a nuestros cuerpos. Fragmentos de lo Queer. Texto inédito leído en Degenerando Buenos Aires. Richard, Nelly, , Fracturas de la memoria. Arte y pensamiento crítico , Siglo veintiuno editores, Buenos Aires.

Berlin International Film Festival. En el medio El porteño , en , le explica a Osvaldo Baigorria dicho concepto: Era cosa de salir a la calle y que te llevaran. Ni siquiera te agarraban porque habías tenido relaciones con alguien; era por tu manera de caminar, por el pelo largo, por el look. Cuando te pedían documentos, hasta te preguntaban si eras soltero.

Y realmente fue un exilio, pero a la manera de esos exilios microscópicos, moleculares: Sin embargo, la película de Katharina Lampert y Cordula Thym, apenas exhibida en otras vidrieras internacionales, es un disparador estimulante para reflexionar sobre las identidades trans masculinas y, sobre esta base, acercarse a una serie de problemas que se ramifican en el transcurso del documental: La marginalización social, la violencia de género, la persecución policiaco-cultural son tópicos que aquí aparecen muy débilmente dado que existen una cierta posición de clase y una estructura social que permiten un desarrollo de los protagonistas diferente al de sus semejantes en los países periféricos del sistema mundial.

No es casual, entonces, que ellos ocupen las instancias de apertura y clausura del documental respectivamente. En el primer caso, Nick ingresa en un Centro de Cirugía de San Francisco para averiguar sobre una intervención. El tratamiento del espacio acompaña estos desplazamientos.

Allí, junto a un grupo de amigxs, Nick y su compañera Denice discurren sobre la mastectomía del primero y sobre la primera inmersión en el río después de la intervención. A continuación vemos al grupo jugando y nadando en el agua.

Al comienzo del documental, Dorian reconstruye el escondite de su infancia como trabajo autoral para la escuela de arte de Viena en la cual realiza sus estudios. En palabras de Dorian: El protagonista relata que generalmente estos cambios ocurren en soledad, mientras que con su hermano ambos estaban acompañados.

En el medio de un descampado de cemento se encuentra el protagonista asediado por edificios. En ese momento se intercalan planos en contrapicado de las torres que lo rodean. De esta manera la categoría de identidad estalla y se torna molecular.

En ese sentido Mani afirma que ignorar su deseo es la verdadera falta de respeto. El trayecto de cada uno de los protagonistas es distinto y no hay puntos de llegada específicos. Katharina Lampert, Cordula Thym. La conozco haciendo surf y me la acabo follando.

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Pastillas media El discurso sobre las identidades trans de esta manera termina siendo digerido por un discurso socialmente aceptado, el de los padres progresistas que deben saber escuchar a sus hijos. En ese momento se intercalan planos en contrapicado de las torres que lo rodean. Como ejes de la discusión y expresiones de posturas diferenciadas, rescata tres films: Dicha ley puede ser considerada en términos de acontecimiento. En ese sentido Mani afirma anuncios de escort tramo ignorar su deseo es la verdadera falta de respeto. Madrid, Ayuntamiento de Madrid, Documenta Madrid,

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